lunes, 4 de julio de 2011

Ruta 2 Julio 2011




De nuevo reunión de la totalidad de los miembros del nuevo grupo, en esta ocasión sin la compañía de ninguno de los compañeros que nos acompañaron en anteriores ocasiones, para realizar una nueva ruta. Salimos en esta ocasión, desde la entrada al barrio de Viesques, pues dada la dirección de la ruta, era el lugar mas propicio para el desplazamiento al punto de reunión de los participantes.
Después de la foto de rigor, anterior a la salida, esta vez como se ve, detrás de las figuras de dos famosos personajes de la literatura española, Don Quijote y Sancho Panza (mas de uno había), salimos en dirección a Somio, donde Pedro nos deleitó con un paseo- guía turística, para acercarnos a la subida a el Infanzón del medio, que nos llevaría al alto de La Providencia, donde Francis se encontró con un figurín, que mas bien parecía salido de las filas de los participantes en el  Tour de Francia que un ciclo-turista al uso, que nos acompañó hasta el alto de la Venta de la Esperanza. Desde allí, nosotros continuaríamos por la carretera de Villaviciosa hasta el cruce en La Vetas Les Ranes en dirección al Alto del Pedrosu, para desde allí iniciar la bajada a Villaviciosa, la que para algunos, por causa del viento racheado, fue mas de pena que de gloria. Al llegar a La Villa, como en anteriores ocasiones, Carlos nos propuso un "atajo" para no cruzar por el centro y cual no fue nuestra sorpresa, que era todo llano, no como en anteriores veces, que en alguna ocasión casi tenemos que sacar el "piolet". Una vez salimos de nuevo a la carretera de la costa, cogimos ritmo de marcha, acompañados por la multitud de coches que se dirijían  a las playas. Al llegar al cruce que lleva a la playa de Rodiles, donde comienza la subida al alto de La Golondrina, Francis y yo, nos dimos una pequeña alegría y forzamos algo mas la marcha, para endurecer un poco las piernas. En la rotonda donde se bifurca la carretera en dirección a Lastres o Colunga, esperamos para ver que decisión tomaban Tori y Carlos, de seguir como habíamos decidido la ruta, en dirección a Lastres o seguir rectos hacia Colunga. Como parecía que las piernas de Tori, aun aguantaban, decidieron hacer la ruta completa y continuamos por Lluces, para llegar a la Villa del famoso "Doctor Mateo" (el de la televisión), la cual estaba llena de curiosos para ver los lugares por donde se rueda la serie, que nos está haciendo famosos en el resto del país. Una vez cruzada, continuamos ruta a Colunga, donde teníamos prevista la parada para avitualla. Un refrigerio, charla animada, de pájaros y flores, un pis y de nuevo emprendimos ruta, para desandar el terreno andado. Hasta llegar a Villaviciosa, la cosa iba bien,  según lo previsto y de nuevo tomamos el "atajo" que nos sacaría fuera de La Villa, para acercarnos de nuevo a la subida al Pedrosu, donde otra vez Francis y yo nos dimos la alegría de aumentar el ritmo, aunque su rodilla le pedía lo contrario. En el alto, de nuevo esperamos para hacer alguna foto mas y reagrupar de nuevo. Allí las piernas del pequeño de los "Sleck" ya empezaban a pedir descanso, aunque aun nos quedaba un buen trecho. Por allí nos adelantaron un grupo de "pros" que dieron algún consejo a Tori, de como pedalear para no sufrir de calambres, aunque el prefería que alguno le prestase sus piernas. Bajada hacia el Río España, donde comenzaría la última ascensión de la jornada, la subida al la Venta de la Esperanza, en la que acompañe a mi hermano, para hacerle mas llevadera esta, aunque ya casi nada le aliviase. Llegada al alto y el pequeño tramo de enlace entre este alto y el de La Providencia, para de nuevo bajar a Gijón e irnos repartiendo por la ruta, cada uno en dirección a su casa. En esta ocasión el que necesitaba ser el primero, por el cansancio, fue el último.
100 y pico kilómetros, una buena paliza en las piernas y a esperar una nueva jornada de bicicleta y charla con un buen grupo de amigos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La otra crónica:

Lo primero de todo felicitar a Tori por el par de coj... que le echó a la ruta. ¡ Si señor!, supo dosificar y sufrir encima de la bicicleta y eso también es ciclismo y del bueno.¡Enhorabuena!.

La ruta fue preciosa como el día y la compañía, hacía tiempo que no la realizaba y la verdad que ya tenía ganas.

El "pro", que nos acompañó hasta Quintes era Javi "el policía", pero la verdad que ye gente que está a otro nivel (puñet... envidia).

Efectivamente los atajos fueron atajos (por ahí vas bien amigo Carlos) y la charla en Colunga animada en busca de nombre y logo para el grupeto.

A la vuelta mi preparador personal, Ángel, no me dejó abusar más de mi rodilla, pese a que, y ahora lo confieso, no quería que se nos fuese del todo tu colega de la Cruz Blanca. De todas maneras, amigo Ángel, subimos en 18´, lo cual no está nada mal.

Regreso entretenido observando "pros" por la carretera, incluido "Luis el alfombreru", personaje al cual tenia ganas de echarle el ojo encima, ¡no defraudó!.

Llegada a Gijón, dónde Pedro y un servidor nos dimos un pequeño homenaje en la bajada del Infanzón y en el camino hasta el cruce de Viesques dándole un poco a la corona pequeña y al plato grande.

Despedida en mi caso hasta el próximo sábado pa no forzar mucho la maquinaria familiar y dedicarles un poco la mañana del domingo.

El ojo que todo lo juna

Francis, el playu dijo...

Perdón se me olvidó poner el nombre en el anterior comentario, ¡coses de la edad!.