Como cada año por estas fechas, toca ir a Covadonga en bicicleta a rendir homenaje o lo que sea a "La Santina" (cada uno lo tome como quiera). En esta ocasión cuatro fuimos los participantes, faltaba Francis, para el quinteto, que sigue recuperándose de su accidente en moto y al que todos deseamos una pronta y satisfactoria recuperación, Carlos, Pedro, Tori y yo, de los cuales, por razones de intendencia, solo dos completamos el recorrido de ida y vuelta completo, Pedro y yo.
A las 8:30 habíamos quedado en el punto de encuentro, al lado de la Iglesia de Roces, para desde allí iniciar la etapa. Después de que Carlos se hubo colocado toda la indumentaria ( había venido en el coche que haría de apoyo durante parte del recorrido) y tras la foto de los tres que iniciamos la etapa, Carlos, Pedro y yo ( Tori haría de conductor y fotógrafo en el primer tramo hasta Infiesto) comenzamos el recorrido. Las condiciones meteorológicas no eran las mas adecuadas, pues amenazaba con llover de un momento a otro y aunque se mantuvo sin hacerlo, el primer tramo, la subida y bajada de La Madera, la hicimos bajo una capa de niebla u orbayu, que toco los coj...... bastante y nos mojo un poco los pies. El ritmo de la subida, contenido, pues nos quedaba un largo trecho y el de la bajada igual, para no sufrir un accidente que estropease el día, dado el estado de la carretera y siempre marcado desde el coche de equipo por el director, en esta ocasión Tori "Matxín". Una vez llegamos al llano, las condiciones de la carretera mejoraron bastante y nos permitió aumentar un poco el ritmo, aunque la amenaza de lluvia no cejase. Paso por Pola de Siero, Nava y llegada a Infiesto, siempre bien dirigidos desde el coche por el director de equipo (Tori) y con alguna foto de por medio, fallida por la velocidad que llevábamos. En Infiesto, hicimos la primera parada para avituallar, contratar la comida para el regreso y dejar el coche aparcado, para desde allí, aumentar el grupo de ciclo-turistas a cuatro , el director pasó a ser corredor. Un café y algo mas que llevarse al cuerpo y de nuevo emprendimos la marcha hacia Covadonga. Aunque los tres de inicio llevábamos buenas piernas, como Tori iniciaba allí su recorrido, intentamos marcar un ritmo contenido y digo intentamos, pues en alguna ocasión yo me olvidaba de ello y tiraba mas de la cuenta, para perjuicio del debutante y los tres restantes tenían que llamarme al orden. Al paso por las cercanías de Arriondas las piernas de todos ya tenían el tono adecuado y pude poner un ritmín, aunque siempre controlado por el resto del grupo ( quita esi plato Gelín, cabr....n decian algunos). Paso por Cangas de Onis, como siempre lleno de gente y llegada a la rotonda de Corao, donde tomaríamos el desvío hacia el punto de destino. La lluvia nos seguía respetando, pero amenazando y como la carretera se tornaba hacia arriba, la velocidad aminoraba por momentos. Casi llegados al final, fuimos adelantados por una cantidad extraordinaria de motoristas con sus grandes máquinas, que también "peregrinaban" a Covadonga y a los que encontramos aparcados en la explanada de La Basílica.
Después de una reparadora comida y una charla de esto y aquello , de nuevo montamos en la bicicleta, Pedro, Tori y yo para hacer el último tramo. Al principio a ritmo cansino para calentar los músculos y que ninguno de los integrantes hiciese caso a las sirenas que nos silbaban desde el coche ofreciéndonos un cómodo asiento. Cuando nuestras piernas ya tenían de nuevo el tono deseado y la carretera comenzaba a picar hacia abajo, conseguimos aumentar de nuevo el ritmo.
2 comentarios:
Espero la segunda parte con gran espectación.
Buena táctica esto del "to be continued", que hace que sigamos este Blog con auténtica ansia.
Angel estoy de acuerdo en lo de la "Santina", aunque ya sabes que no cojeo (menudu símil que acabo de poner), precisamente de esi palu, pero imaginándobos con tanta devoción ¡sáltenseme les lágrimes!.
La pata que todo lo tropieza
Publicar un comentario